1.2.1 FATIGA
1.2.1 FATIGA
Los accidentes producidos por la fatiga o sueño se manifiestan como cansancio corporal y disminución de la concentración. Se pueden evitar realizando descansos frecuentes.
Algunos de sus principales efectos son:
- Agarrotamiento muscular (aumentan los movimientos del conductor en el asiento).
- Lentitud y falta de precisión en los movimientos.
- Cambios en el comportamiento (más irritado, asume más riesgos, etc.).
- Disminuye su atención, concentración y capacidad de recibir estímulos (entre otros efectos, se sufre una pérdida de sensación de velocidad).
- Disminuye su capacidad de reacción (aumenta el tiempo de reacción).
LA FATIGA APARECE O AUMENTA DEBIDO…
- Falta de experiencia.
- Conducir largos periodos sin descansar.
- Malas posturas.
- Circular a velocidad excesiva.
- Consumo de alcohol o drogas o comidas copiosas.
- Cambio de hábitos en la conducción.
- Tráfico intenso.
- Vías poco conocidas (exigen mayor atención).
- Condiciones climatológicas adversas.
- Temperatura elevada.
- Mal estado de conservación del vehículo (suspensión, dirección, luces…) o de la vía.
- Diseño poco ergonómico del vehículo.
1.2.2 SUEÑO
1.2.2 SUEÑO
Los motivos principales por los que tenemos más riesgo de accidente son:
- Aumenta el tiempo de reacción.
- Mayor número de distracciones (más difícil concentrarse, especialmente en entornos monótonos y poco tráfico).
- Altera la capacidad para tomar decisiones (tardamos más tiempo y se comenten más errores, especialmente en situaciones complejas).
- Altera la movilidad del conductor (movimientos más lentos, menos precisos y automatizados).
- Microsueños (periodos de apenas unos segundos donde el conductor queda ligeramente dormido sin darse cuenta).
- Altera la percepción del entorno (fatiga ocular, visión borrosa, más fácil ser deslumbrado…)
- Cambios en el comportamiento (inquietud, hostilidad, mayor aceptación del riesgo y se acelera más para llegar cuanto antes).
CONSEJOS PARA EVITAR LA SOMNOLENCIA
- Momento del día: atención en la madrugada (de 3 a 5) y a las primeras horas de la tarde (de 14 a 16).
- Cambio de las horas habituales de sueño (evitar conducir durante las horas en las que suele dormir y extremar precaución si trabaja a turnos cambiantes).
- Calidad y cantidad del sueño (dormir mal es tan peligroso como dormir poco).
- Situaciones monótonas (conducir de noche por autovía o autopista sin tráfico favorecen la aparición de la somnolencia).
- Sustancias sedantes y estimulantes (el alcohol o los medicamentos pueden favorecer la aparición del sueño. Además, debe tener cuidado con las sustancias estimulantes como té o café, ya que provocan un efecto rebote cuando pasan sus efectos y aparece el sueño repentinamente).
- Comidas copiosas (efecto sedante).
- Temperatura y ventilación del habitáculo (altas temperaturas provocan sueño).
- Las diferencias individuales y los trastornos del sueño.
Conducir con sueño es causa de entre el 15 y el 30% de los accidentes y suelen ser muy graves.
Además, no es necesario llegar a quedarse dormido para tener un accidente debido al sueño, ya que los riesgos de la somnolencia aparecen mucho antes. Además, estos accidentes pueden producirse tanto de día como de noche.
