El factor humano es el principal responsable de que se produzca un accidente (70% al 90%), debido a comportamientos inadecuados del conductor.
Debe adaptar su comportamiento al nivel exigido en la conducción (estado del conductor, velocidad, características de la vía, climatología, densidad de la circulación, distracciones, normas y señales…).
La capacidad del conductor de dar una respuesta adecuada depende de la formación en el aprendizaje y de la experiencia del conductor.
